Existe una cierta electricidad contenida normalmente en la atmósfera de
la tierra, y por ende, en el aire que respiramos todos los días.
Esta electricidad esta formada por partículas llamadas Iones, de las
cuales hay positivas y negativas en proporciones diversas. Vivimos
inmersos en un mar de radiaciones y ondas y rodeados de factores que
impactan directamente en nuestro organismo. Incluso, según muchos autores,
estamos sumergidos en un océano de ondas telepáticas humanas, de distinta
fuerza e intención, que también nos alteran física y psicológicamente.
Pero sin considerar un panorama tan amplio, sino remitiéndose a lo mas
físico o material o mas mensurable científicamente, sabemos que estamos
expuestos a numerosas variables, entre las cuales podemos enumerar:
radiaciones ultravioleta, infrarrojas, radioactividad de la tierra, fases
de la luna, gravitación, magnetismo terrestre, partículas de rayos
cósmicos, fenómenos climáticos como tormentas, lluvias, vientos, humedad,
temperatura, presión atmosférica, entre otras.
También nos interpenetran ondas de radio y televisión que recorren el
globo, sobre las que no tenemos información de cómo podrían afectar o no
la futura evolución biológica del hombre y el planeta en general.
2. Que son los iones?
Para comprender que son los iones, debemos primeramente explicar
brevemente lo que es un átomo.
Para nuestros fines alcanza con decir que un átomo se compone de un
núcleo central, cargado de electricidad positiva, alrededor del cual giran
electrones, cargados de electricidad negativa.
La carga del núcleo iguala a la suma de la de los electrones; en ese
caso, el total es eléctricamente neutro, pues las cargas están
equilibradas.
Lo mismo sucede con la molécula, cuando sus cargas eléctricas están
compensadas. Si por alguna circunstancia un átomo o una molécula pierden
uno o varios electrones, aparece una carga positiva puesto que predomina
la carga eléctrica del núcleo. Aparece así un ion positivo denominado
cation.
A la inversa, si el átomo o molécula incorpora en sus orbitas uno o mas
electrones, al predominar la carga de estos sobre la carga del núcleo,
aparece una carga total negativa; es decir un ion negativo o anion.
Los átomos de oxigeno tienen la particularidad de capturar fácilmente
dos electrones libres, convirtiéndose así en átomos de oxigeno negativos.
Existen además lo que se han llamado iones grandes o pesados, que no son
mas que aglomeraciones eléctricas alrededor de granos de polvo o smog, a
los que también se los llama lentos por su escasa movilidad y sin valor
biológico.
Los iones negativos y positivos existen normalmente en el aire que
respiramos; es una electricidad presente en la atmósfera de la tierra, con
variaciones locales a veces muy pronunciadas. La relación usual en el
campo es de cuatro negativos contra cinco positivos.
Los iones positivos se forman por la acción de los rayos ultravioleta
del sol y por los rayos cósmicos, mientras que los iones negativos se
forman por las descargas eléctricas de los rayos y por la emisión de la
radioactividad natural de la tierra.
Otra fuente natural de iones negativos consiste en la pulverización del
agua durante las lluvias fuertes, en las cascadas y en el flujo y reflujo
del mar cuando esta muy agitado.
Refiriéndonos a zonas concretas del planeta, existen factores que
alteran drásticamente la proporción de iones de un signo y del otro.
Hay vientos perfectamente localizados que traen en sus zonas de
influencia una elevada proporción de iones positivos, con el consiguiente
malestar que ello provoca.
También existen pequeñas zonas donde la ionizacion negativa
especialmente buena; en nuestro país tenemos Merlo, San Luis, donde existe
el famoso "microclima". Allí hay un tenor mayor de ionizacion negativa
debido a que el subsuelo de Merlo es ligeramente mas radioactivo que lo
común.
Hidroionizacion:
Una forma natural de producción de iones negativos consiste en el uso
de agua pulverizada. Se ha demostrado que cuando el agua se nebuliza, la
parte mas grande de la gota queda cargada positivamente, mientras que la
parte mas fina y volátil, negativamente.
Sin necesidad de aparatos nebulizadores, todos hemos experimentado una
sensación especial cerca de las cataratas, en saltos de agua, y quizá la
olla con yuyos y sus vapores, antigua receta de la abuela, en problemas
respiratorios, fuera simplemente una forma de darnos una buena ionizacion.
El calzado con suelas aisladoras (caucho o cualquier material sintético)
impide la descarga a tierra de las cargas eléctricas que se producen en
múltiples circunstancias en las que nuestro cuerpo puede cargarse, a
potenciales de decenas de millones de voltios, convirtiéndonos en
"condensadores". Esto a veces causa trastornos como por ejemplo, un falso
crup, que nuestra madre solucionaría con un baño de vapor, y que podía
haberse prevenido con un ionizador de aire.
Será por ese efecto que en todas las plazas del mundo, pulmones de las
ciudades, suelen haber fuentes de agua desde tiempos inmemoriales?
Vientos malignos:
Existen en el mundo, perfectamente identificados, ciertos vientos que
provocan desarreglos en la composición iónica de la atmósfera de las zonas
por donde soplan.
Tales vientos proceden normalmente de zonas cálidas y secas,
transportando una alta dosis de iones positivos. Dichas cargas eléctricas
no son neutralizadas por la tierra por la alta resistividad del aire,
consecuencia de la falta de humedad.
Uno de estos vientos especialmente malignos es el Foehn, viento seco
del sur de Suiza que, que sopla en los Alpes al comienzo de la primavera y
del otoño. Las estadísticas policiales revelan claramente que, durante los
días que recorre el Foehn, aumentan los casos de suicidios, asesinatos y
accidentes de transito en mas del 50%. Otros vientos son: el Mistral, al
sur de Francia, el Siroco de Italia, el Santa Ana en California, el
Chinook al oeste de EEUU y Canadá, el Sharav en Israel y Medio
Oriente.
Nosotros no podíamos ser menos: tenemos nuestro propio viento: el
Zonda. Los malestares que provoca en la gente de su zona de influencia son
bien conocidos.
Cierra el escritor Soyka en su libro con esta frase: "En forma similar,
cada uno puede ser igualmente una víctima de los vientos de los brujos del
siglo XX hechos por el hombre, que hemos creado en las ciudades, en
modernos edificios con calefacción central y aire acondicionado, y en
coches y otros medios de transporte".
El aire envenenado de las grandes ciudades:
Hay dos factores principales en la contaminación atmosférica de las
grandes ciudades: el polvo y las sustancias químicas.
El polvo atmosférico se compone de un tercio de materias orgánicas y
dos tercios de materias inorgánicas. Las inorgánicas están formadas por
hierro, carbón, sílice, sustancias terrosas provenientes del desgaste de
las cales, etc., mientras que las orgánicas se originan de los desechos de
los tejidos y restos vegetales y de alimentos.
"Las partículas carbonosas que componen los humos están constituidas
por granos vitrificados, erizados de puntas," escribe Tocquet. Actúan como
un verdadero polvo de esmeril, corroyendo los frágiles tejidos pulmonares
y fijándose en ellos, de lo que se deriva una disminución progresiva de la
oxigenación cerebral.
Las sustancias químicas presentes en la atmósfera son de origen variado
y algunas de acción altamente tóxica, como plomo, cobre, arsénico, etc., y
las mas abundantes son de origen gaseoso. Citaremos los óxidos de carbono,
el anhídrido sulfuroso, los vapores de aldehídos y el tetraetileno de
plomo, sin contar los hidrocarburos y alquitranes que abundan en las
ciudades.
La mayor parte de esta polución es debida a los gase expulsados por el
caño de escape de los vehículos.
No tenemos a mano relevamientos de la ciudad de Buenos Aires, pero como
referencia indicaremos que, estudios realizados en la ciudad de París,
indican que el volumen de di oxido de carbono por los vehículos asciende
en 24 hs. A 50 millones de metros cúbicos. Quizá la ciudad de Buenos
Aires, en especial el Microcentro, tenga valores similares de
contaminación.
La absorción de estos gases y vapores es en extremo venenosa,
produciendo trastornos cerebrales, cierto grado de anemia, debilitamiento
de las defensas orgánicas, y predispone al cáncer pulmonar.
La ionizacion negativa a partir de un equipo, mejora la atmósfera de
las habitaciones, precipitando la polución.
3. Los Materiales que nos rodean
Si nos detenemos a considerar que están compuestos los objetos de uso
cotidiano, descubriremos que estamos literalmente "invadidos" por
materiales plásticos. Esto no es ninguna novedad, pero quizá no hemos
tomado conciencia exacta del altísimo porcentaje que representa,
disimulado bajo variadas formas y colores.
Desde electrodomésticos hasta alfombras, desde cortinas hasta bolsas de
residuos, desde sabanas hasta ropa interior, desde asientos de inodoros
hasta hamacas de jardín, todo o esta construido con material plástico o
tiene una elevada proporción.
El material plástico, excelente desde otros puntos de vista, tiene el
gran pecado de envenenar ionicamente el medio que nos rodean.
¿Quién no ha jugado, de chico, frotando el peine contra la ropa y
recogiendo pequeños trozos de papel con la carga estática adquirida por la
fricción del peine?
Lo mismo, a escala mucho menor, nos ocurre todos los días con una gran
cantidad de objetos que manipulamos, o con los vestidos que usamos. Es una
experiencia usual al desnudarnos, sentir que la ropa de material sintético
se nos "pega" al cuerpo, siendo común oír chasquidos de chispas
eléctricas. Muchas veces, con la luz apagada, es posible ver tales
chispas.
No es para temer una descarga mortal, pero de seguro que hemos
desarrollado contra nuestro cuerpo una carga de varios miles de
voltios.
Nuestro organismo esta surcado por cientos de pequeñas corrientes de
voltajes diversos, según ha sido comprobado. La propia acupuntura, para
muchos tratadistas, maneja la energía canalizando las corrientes
eléctricas naturales del organismo.
Nosotros sin saberlo y siguiendo las marcas comerciales que nos ofrecen
tales productos, seguimos alegremente agrediendo nuestro sistema
bioeléctrico.
Mientras tanto, seguimos echando la culpa de nuestros pequeños o
grandes malestares a problemas familiares, económicos, de trabajo, o mil
excusas mas. Vivimos cansados, con estrés, insomnio, etc., y no pensamos,
que en gran parte el problema es la contaminación iónica que nos
rodea.
Los únicos, quizá, que se han preocupado por el tema han sido los
instructores de yoga. Desde la aparición de la ropa de plástico, ellos han
insistido con sus alumnos que deben usar solamente vestidos de algodón,
lana o hilo, como asimismo alfombras que no contengan plástico, ósea de
lana o paja.
Análogamente debería rechazarse el calzado con suela de plástico o goma
porque impide la descarga a tierra. Debemos andar descalzos y sobre el
suelo natural lo mas que nos sea posible.
No debe confundirse campo eléctrico con ionización. Los campos
eléctricos negativos son los que rechazan los iones negativos y atraen los
positivos.
De la revista "Product Engeneering", de EEUU., publicada en 1967:
"Algunos espacios constituidos de plástico, tal como el interior de las
carrocerías de los autos, pueden incluso generar campos eléctricos
negativos. El mobiliario y la tapicería de plástico, aceleran la fatiga
mental de los ocupantes de la habitación o el vehículo."
"Los objetos y recubrimientos de polietileno, por ejemplo, producen
campos eléctricos negativos de 5.000 a 10.000 V/m; en un espacio
completamente cerrado mediante polietileno, el campo negativo puede
alcanzar los 100.000 V/m."
El Aire Acondicionado:
Los aires acondicionados que contaminan ionicamente son los centrales.
El aire acondicionado central proviene de un equipo que filtra, calienta o
enfría el aire y corrige la cantidad de agua o humedad necesaria. Luego de
lo cual es enviado por ductos, extrayéndose una parte del aire viciado e
inyectando porciones de aire nuevo.
Hasta ahora, todo va bien. Pero, porque tantas personas sienten que el
aire acondicionado les da pesadez, somnolencia, falta de energía, escasa
concentración en el trabajo y a veces dolor de cabeza?
La explicación es sencilla y fácil de entender: el aire acondicionado
ha contaminado la atmósfera respirable con un exceso de iones positivos,
es decir, de cargas estáticas, provenientes de los frotamientos del aire
contra las paredes de las tuberías de distribución.
Estas cargas llegan a los miles de voltios, pero no electrocutan porque
no tienen el amperaje suficiente, pero destruyen totalmente la ionización
ambiental.
Otras fuentes contaminantes:
Los tubos fluorescentes, si bien iluminan con bajo consumo de energía,
son una fuente maligna de ionización positiva. Un par de tubos seria
aceptable - recordemos que lo que afecta de la mayoría de las cosas es
solo el exceso, pero es usual ver techos enteramente tapizados en tales
tubos.
Las estufas eléctricas al rojo son una fuente de alta contaminación. Es
común que al tiempo de estar en funcionamiento, sintamos pesadez, malestar
y sensación de falta de aire. Decimos que el aire se "quema", pero lo
único que estas estufas hacen es llenar la habitación con un exceso de
iones positivos. Este malestar se acentúa con la disminución de la humedad
relativa del ambiente, pues el aire queda mas seco con estas estufas.
Otra fuente contaminante es la pantalla de la TV. Esta origina en el
aire de la habitación una excesiva carga estática o de iones positivos,
aparte de otras radiaciones indeseables. Conviene por esto ver TV a una
distancia de mas de 2 mts. Del televisor y no muchas horas al día. Si no
se dispone de una mesa de luz o un generador de iones negativos que
corrija la situación, no debería verse TV en los dormitorios, pues
estaremos contaminando el aire del ambiente, que respiraremos el resto de
la noche.
La pantalla de la computadora tiene una acción similar a la de la TV,
con el agravante de que el operador esta de lleno frente al equipo,
generalmente muchas horas por día, respirando esa
Atmósfera nociva. Existen ionizadores específicos para computadora, que
corrigen la situación.
4. Los iones en el automóvil
Merece una especial consideración lo que sucede en el miniespacio de un
automóvil. El grado de disminución de iones negativos es alarmante.
Para ver esto en forma comparativa, transcribiremos la tabla de
ionización publicada por R.Tocquet:
Después de una tormenta
alrededor de 2000
En la montaña
alrededor de 1500
En el campo
alrededor de 750
En una ciudad pequeña
alrededor de 250
En una ciudad contaminada
alrededor de 50
En un automóvil
menos de 10
Esto se debe a varias causas, entre las cuales principalmente hemos de
destacar: el revestimiento plástico interior, en especial de los asientos,
contra los que nos frotamos permanentemente.
Otro factor es el "olor a coche" que hay en el interior, proveniente de
pequeñas fugas de gases, que también es un gran destructor de iones (mini
smog).
Si además agregamos la polución del humo del cigarrillo, el panorama es
totalmente desastroso y no se arregla con "colitas" o cadenas arrastrando
por la calle, puesto que la carrocería metálica del auto forma lo que los
físicos llaman "jaula de Faraday", que aísla el exterior del interior del
automóvil.
Los equipos generadores de iones son una buena solución para el auto,
ya que reducen la fatiga, somnolencia, reducen el stress y aumentan la
agudeza visual, mental y la capacidad de respuesta rápida.
Influencia de la Luna:
Todos conocemos personas, a las que llamamos "lunáticas", porque les
afecta especialmente la luna llena, que los convierte en individuos
altamente irritables y malhumorados. En esta circunstancia, lo que
interviene es la ionización atmosférica, que pasaremos a explicar.
La luna se desplaza en órbitas alrededor de la tierra, por fuerza de la
zona que llamamos ionosfera. Tal como sucede con la tierra, la luna esta
cargada negativamente desde el punto de vista eléctrico.
En los días de luna llena, esta mas cerca de la tierra que en cualquier
otro momento, por lo que repele la cara externa de la ionosfera. La
ionosfera queda así "comprimida" hacia la tierra, y se establece como una
acción reciproca entre la cara interior de la ionosfera (descarga
positiva) y la tierra ( de carga negativa) que hace que, cerca de la
superficie de la tierra, es decir, en la atmósfera, aumente la cantidad de
iones positivos, o, lo que es lo mismo, disminuya la cantidad de iones
negativos.
Sabemos que los iones positivos elevan la producción de serotonina en
nuestro organismo, la "hormona del estrés".
El Dr. Al Lieber dirigió una investigación de la Universidad de Miami,
analizando 2000 asesinatos entre 1956 y 1970, concluyendo que los valores
de punta coincidieron con fases de luna llena.
El Dr. N.Shealy, cirujano jefe del Pain clinic, de Wisconsin, observo
que cuando se producen fuertes hemorragias en pacientes sometidos a
operaciones, solía coincidir con periodos de luma llena. Se afirma que los
bancos de sangre reciben durante esta fase lunar una mayor solicitud para
transfusiones. Un registro sobre 1000 personas reveló que un 82% de las
hemorragias excesivas correspondían a días de luna llena.
También se ha reconocido la influencia de la luna sobre la fecha de los
partos y ello podría también estar relacionado con las variaciones de la
ionización atmosférica aportada por el influjo de la luna.
Con referencia al parto, agreguemos que en muchos hospitales suizos
(también Rusia y Hungría) se han instalado generadores de iones negativos
en salas de parto y recuperación, reduciendo
así el numero de muertes durante el parto, las hemorragias, y ayudando
a la mujer agotada a recuperar rápidamente sus energías.