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La Relajación y Los Métodos de Relajación
QUE ES LA RELAJACION
Durante muchísimo tiempo se ha pensado que relajarse
consiste simplemente en no utilizar los músculos, cuando en realidad esto
solo es descansar o dormir; mientras que los metodos de relajación que
llevan a una verdadera relajación profunda de los músculos, pueden
producir grandes cambios, no sólo en nuestros músculos, sino también en
nuestros estados de consciencia y conocimiento. El solo hecho de no moverse, no indica necesariamente que estemos
relajados, sino que tal vez en el mejor de los casos que estamos
simplemente manteniendo nuestro sistema muscular en equilibrio. (1) La realidad es que no somos conscientes de la magnitud del esfuerzo
muscular y cerebral que conlleva el solo hecho de mantener cierta postura.
Por ejemplo, cuando un acontecimiento nuevo nos lleva a una situación de
tensión, que nos prepara para las respuestas de lucha y huida; nuestro
sistema muscular reacciona frente a esta tensión, llevándonos a buscar un
nuevo equilibrio muscular, a un nivel de tensión superior. Y lo peor de
todo es que nuestro cuerpo tiene tal capacidad de adaptación, que luego de
un cierto tiempo, simplemente nos acostumbramos a ese nuevo nivel de
tensión, y dejamos de tener consciencia de él. Otro aspecto que es interesante destacar es que, como decía el Dr.
Frederick Alexander (2) . "El habito afecta el funcionamiento" Esto quiere decir que cuando un individuo, por diversos motivos,
desarrolla un estado de agitación y estrés, aunque luego se coloque en una
situación pasiva, esta inmovilidad es solo aparente y exterior, pues
interiormente continúa con el mismo estado de agitación. Hasta 1908 la gente creía que la relajación era la sensación de placer
que derivaba de la diversión, pero en ese año, el fisiólogo Edmund
Jacobson (3) empezó sus investigaciones en Harvard, hasta llegar en 1920 a
la conclusión de que:
La tensión es tan importante, que la mayor parte de las dolencias
que conocemos, se deben a excesos de tensión nerviosa
Jacobson también comprobó que era realmente enorme la vinculación entre
la relajación de nuestros músculos y nuestro estados mentales y
emocionales; llegando a demostrar experimentalmente, la relación entre
nuestra imaginación y los estados de tensión muscular.
Hoy en día puede por eso afirmarse que, aprender a controlar
nuestra tensión muscular, es nuestra mejor defensa contra la numerosa
familia de las enfermedades psicosomáticas. Fue precisamente Jacobson
quien se dio cuenta por primera vez, que inmovilidad no es sinónimo de
relajación, sino que se puede estar tenso aún en los momentos de mayor
inmovilidad, como por ejemplo, el momento del sueño.
También fue Jacobson el que pudo establecer definitivamente el
vínculo entre la relajación y la imaginación, con experimentos como el
hacer que un sujeto se imagine levantar un peso, y comprobar así la
explosión de actividad eléctrica que se registraba en el músculo, aún
cuando este no se moviera en absoluto.
Es interesante destacar como aún cuando ya contamos con
excelentes trabajos de investigación sobre la tensión nerviosa y sus
efecto sobre el organismo, todavía es común escuchar como la gente se
queja del agotamiento que le producen sus estados de tensión, mientras
que:
Lo que agota no es la tensión, sino la falta de relajación (4)
Solo el mantenimiento de nuestro equilibrio entre estrés y relax a
través del uso de buenos metodos de relajación, nos permite el adecuado
rejuvenecimiento del cuerpo y de la mente, que nos posibilita enfrentarnos
luego a nuevos estímulos estresantes sin consecuencias nocivas para
nuestra salud.
Debemos entender, pues que la relajación no consiste en la ausencia de
actividad, sino en un estado en que nuestro organismo realiza toda una
serie de actividades orientadas hacia nuestra superación del estrés; y por
lo tanto, al consistir en una actividad, es pasible de mejoramiento con la
práctica, tal como sucede con cualquier otro ejercicio.
Nuestros estados naturales de relajación y equilibrio pueden ser
alterados por los estresores (estímulos exteriores que ocasionan estrés) y
el estrés (palabra de origen ingles sinónimo de tensión nerviosa) es la
respuesta de nuestro organismo frente a dichos estímulos.
El restablecimiento del equilibrio interno alterado por los estados de
estrés, se llama "Síndrome de Adaptación General" (tal es el nombre dado
por el Dr. Hans Selye) (5) y consiste en tres fases:
La fase de alarma
La fase de resistencia
La fase del agotamiento
Se entra en la fase de alarma cuando uno define a cualquier
estimulo externo como algo negativo, peligroso o perjudicial
(independientemente de que realmente lo sea o no).
La fase de resistencia también se conoce como etapa de adaptación
biológica funcional, y está constituida por todas las reacciones generales
no específicas, provocadas por la acción de los estímulos estresantes,
ante los que el organismo busca alguna forma de adaptación.
La fase de agotamiento o sumisión, se produce cuando decae la
efectividad del organismo para sobreponerse a la prolongada acción de los
factores estresantes.
De acuerdo con las observaciones del Dr. Selye, por regla
general, se pasa por las dos primeras fases, y solo cuando estas no bastan
para solucionar nuestro estrés, es que entramos en el agotamiento, que es
un estado de fatiga física y empeoramiento del individuo, que si se
prolonga durante demasiado tiempo, puede llevar incluso a la pérdida de la
vida. Hemos dicho anteriormente que el hombre al igual que el resto de los
animales, viene a este mundo preparado biológicamente par dos respuestas
frente al estrés: la lucha y la huida; no obstante el hombre como animal
racional tiene una tercera opción que es la de re-definir la situación.
Hace ya dos mil años el filósofo Epícteto observó que:
"el ambiente no es totalmente responsable de nuestras
perturbaciones, sino que son nuestras percepciones las que nos causan el
dolor psicológico"
Y es precisamente por ello que el hombre puede protegerse de un
medio agresivo, no-solo huyendo o luchando, sino también ignorándolo,
restándole importancia, re-definiendo el suceso como algo no tan nocivo, o
tal vez hasta positivo.
No obstante es importante destacar, que sea cual fuere el método
que usemos para enfrentarnos al estrés (lucha, huida, o re-definición),
solo la relajación resultante del uso de buenos métodos de relajación, nos
permite eliminar los efectos desequilibrantes del estrés.
Pero la relajación, aunque es la mejor forma de lucha contra los
efectos nocivos del estrés, solo elimina sus consecuencias, es decir que
siempre se hace necesario un análisis de la situación, para ver en qué
medida podemos evitar la incursión en nuevas situaciones estresantes.
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